Bruichladdich: la historia detrás de un whisky excepcional

Ciudad de México, a 28 de abril de 2021.- Bruichladdich Distillery, originaria de Islay, Escocia, se distingue por destilar de forma artesanal sus productos, retomando técnicas antiguas que ponderan el cuidado en el detalle y la perfección por encima de la producción masificada, obteniendo dos de los whiskys más especiales en el mercado: Port Charlotte 10 y The Classic Laddie.

 

Islay es la isla más austral de las Hébridas Interiores, en Escocia, habitada por pocos ciudadanos y mucha naturaleza, con un clima lluvioso que alimenta constantemente a una flora y tierra únicas. Islay también es hogar de la Bruichladdich Distillery, nacida durante la época victoriana, la cual reabrió sus puertas en 2001 gracias a dos comerciantes de vino que buscaban crear malta en Islay de una forma totalmente auténtica, convirtiéndose así en la primera destilería en la historia en embotellar whisky secado con turba a través de la humeante tradición de esta región. 

 

De esta forma, la filosofía propia de esta destilería es apostar por lo tradicional, sin mayores retóricas, atajos o secretos. Como menciona Adam Hannet, Maestro Destilador, "somos un libro abierto respecto a quiénes somos y cómo hacemos nuestro whisky". 

 

Para muestra de esto, está Port Charlotte 10, un whisky escocés single-malt de Islay, añejo de 10 años, el primero con declaración de edad de Bruichladdich. Embotellado a 50% ABV y destilado utilizando cebada 100 por ciento escocesa, este whisky balancea la intensa sensación ahumada del grano malteado y secado intensamente por su alto nivel de turba de 40 ppm. da como resultado una gran suavidad que lo hace ligero a la hora de tomarlo. Se añeja en barriles de vino francés y de bourbon, de primer y segundo uso, para alcanzar ese sabor tan propio y único. 

Se trata de un whisky creado por conocedores y para conocedores, que trae consigo rasgos tan distintivos de su lugar de origen que, a través de su sabor y características, pueden trasladar a cualquiera a aquella región escocesa. Es la bebida perfecta para aquel amante del whisky que quiere probar algo realmente diferente, algo de tal calidad que ha sido avalado por diversos críticos alrededor del mundo: Port Charlotte 10 fue premiado con un Double Gold en la San Francisco World Spirits Competition de 2018, además de acumular diversos reconocimientos en otros eventos de este tipo.

 

Sin embargo, Bruichladdich también tiene otros ases bajo la manga. Entre ellos se encuentra The Classic Laddie, whisky escocés single-malt de Islay, hecho a mano, de barricas seleccionadas individualmente para mostrar el clásico, floral y elegante estilo de Bruichladdich. 

 

Su carácter es suave, limpio, fresco y enérgico, con el roble y el grano en perfecta armonía. Su aroma abre con dejos de azúcar de cebada y un toque de menta antes de las más exquisitas notas de flores silvestres recién cortadas, como el botón de oro, margarita, ulmaria, mirto, primavera y cerezo. Su sabor combina lo mejor del roble y la cebada, junto a los frutos de la destilación que derivan en una brisa del Atlántico y explotan en la lengua como burbujas. De esta forma, el whisky producido por Bruichladdich es único, floral y complejo, tres adjetivos que difícilmente se verán inscritos juntos en otra botella de esta categoría.

 

Desde la maquinaria victoriana que se utiliza para producirlo, hasta los métodos que emplean sus artesanos, cada paso para crear los whiskys de esta destilería permanece intacto, como si se tratase de un regalo del pasado que resiste los embates del tiempo, obteniendo así una bebida única, creada por excepcionales destiladores para que puede ser degustado por personas fuera de serie. 

 

Ahora que ya sabes la historia, te compartimos 3 cocteles que puedes preparar en la comodidad de tu casa y vivas esta increíble experiencia.

 



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