Tendencia

Se acabaron los privilegios; Lozoya ahora vestirá de beige

Se acabaron los privilegios; Lozoya ahora vestirá de beige
Por: (EL UNIVERSAL) | 11/04/2021

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 4.- El último aperitivo que Emilio

Lozoya

Austin probó antes de cambiar su elegante traje por el uniforme beige del Reclusorio Norte fue una bolsa de nueces y frutas deshidratadas con una botella de agua que alcanzó a meter a la sala de audiencias.

Ayer, el exdirector de Pemex llegó cerca de las 9:00 de la mañana al reclusorio como un alto ejecutivo, de traje con corbata elegante y portafolio en mano... pero desde ese momento los privilegios se habían acabado.

A diferencia de julio de 2020, cuando arribó a México extraditado desde España, esta vez no hubo helicópteros ni señuelos que impidieran a la prensa fotografiarlo.

Ayer, ni siquiera dejaron que la Suburban negra en la que llegó junto a su mamá, Gilda Margarita Austin, y sus abogados, ingresara al centro de justicia, por lo que tuvieron que hacerlo por su propio pie.

Lozoya

enfrentó a decenas de periodistas. Entre empujones, sus abogados le abrieron paso; con semblante molesto, atravesó las vallas de acceso. Con porte ejecutivo y paso firme, al lado de su madre y flanqueado por sus abogados, caminó en el estacionamiento para comparecer ante la audiencia, de la que no salió en libertad. A las 9:45, ingresó a la sala 1 de audiencias... todos querían verlo. Previo a entrar, un guardia le pidió dejar sus cosas en el piso, separar pies y manos y voltear hacia la pared para hacerle una revisión en una inédita escena de la que integrantes de la

FGR

, UIF, Pemex y reporteros fueron testigos.

A las 10:09 horas inició la diligencia. Durante las dos primeras horas,

Lozoya

Austin lució tranquilo en el debate para ampliar el plazo para recabar pruebas de descargo; el juez autorizó la ampliación.  

Pero la audiencia dio un giro sorpresivo cuando el juez anunció que iniciaría el debate de la solicitud de la

FGR

para modificar la medida cautelar de libertad condicional que desde julio de 2020 tenía

Lozoya

Austin, para sujetarlo a prisión preventiva justificada.

Cuando la

FGR

dijo que

Lozoya

Austin está casado con una millonaria heredera de origen alemán, cuya familia e hijos radican en Alemania y que eso indica que él no tiene arraigo en México y que tiene facilidades para abandonar el país, sonrió de manera nerviosa.

Llegó el momento en que la

FGR

recordó la cena de

Lozoya

Austin en el Hunan, donde degustó con amigos un pato pekinés, platillo estelar del lugar.

El argumento de la fiscalía provocó que el exfuncionario llevara sus dedos índice y anular a la frente, ahí donde se siente el inicio de una fuerte migraña. Los fiscales continuaron.

El cambio en la

FGR

puso aún más nervioso al exfuncionario, quien comenzó a jugar con sus dedos para arrancarse, ansioso, algunos "pellejos" alrededor de las uñas.

La UIF retomó el argumento de la visita al Hunan, misma que calificó de irrespetuosa.

Lozoya

Austin frunció el ceño, molesto. Después de más de cinco horas de comparecencia, el juez de Control decidió que

Lozoya

Austin deberá permanecer en prisión preventiva justificada; en ese momento, sujetó la mano de su madre.

Al concluir la audiencia,

Lozoya

Austin tomó el portafolio con el que ingresó a la audiencia y sacó dos botellas de agua; una se la dio a su madre. 

Se quedó sentado en la silla que tomó desde el inicio de la diligencia; sacó otra bolsa de plástico con nueces y frutas deshidratadas para comer algo en lo que se realizaban los trámites de despedida e ingreso al reclusorio.



MÁS SOBRE Policiaca