La política de las personas

La política de las personas

Hace unos días mi papá tuvo una ataque al corazón seguido de una embolia, en cuestión de segundos se paralizó completamente la mitad de su cuerpo por lo que perdió el control del vehículo que venía manejando. Hoy mi papá, acorde a los especialistas ha tenido una “recuperación extraordinaria”, pudo haber perdido la vida, o hasta de manera definitiva toda la movilidad de la mitad de su cuerpo y hoy ha recuperado su movilidad casi por completo, y eso fue gracias, además de nuestras creencias, gracias a la atención tan inmediata y oportuna tanto de la Cruz Roja como quienes lo atendieron en el hospital.

 

“Todos los días la Cruz Roja es protagonista de una historia en la que la vida triunfa”. Si la Cruz Roja no existiera, no hubieran llegado a un tiempo tan oportuno y la historia que les estuviera contando fuera otra, y esta es la historia tanto de mi papá como de miles de personas que son atendidas diariamente. En México, y específicamente en nuestro estado, existe una realidad que debemos afrontar, por ley desde noviembre del 2001 al Gobierno del Estado le corresponde garantizar las ambulancias necesarias para para brindar una atención médica prehospitalaria ante una emergencia, sin embargo no tiene las ambulancias ni el equipo suficiente y por ello necesariamente se apoyan en la Cruz Roja, en diversas asociaciones civiles y en los cuerpos de bomberos, ignorando completamente su obligación, y no nada más ignorando, sino actualmente hasta entorpeciendo.

 

La Cruz Roja no es del gobierno, se mantiene gracias a donaciones y a muchos voluntarios que la sostienen. A inicio de este año el gobernador Jaime Bonilla criticó a la Cruz Roja simplemente por querer politizar y quitó las donaciones que se le hacían cuando vamos a pagar placas vehiculares haciéndolas voluntarias lo que provocó una carencia financiera enorme. Al gobierno del estado no le basta con incumplir la ley y no darnos un sistema de emergencias acorde a las necesidades de Baja California, sino critica a quienes le ayudan a mantener el sistema de salud. Nada más en enero la Cruz Roja estimaba recaudar a través del pago de placas 3 millones 820 mil pesos pero solo se recibieron trece mil. En lo que va del año dejó de percibir al menos 8 millones de pesos que pudieron haber llegado a través de la aportación que hacíamos las personas en los trámites de placas y licencias, y en consecuencia se ha tenido que “disminuir el número de ambulancias activas en cada uno de los tres turnos y esto se traduce en una menor capacidad de respuesta a las emergencias que pueden surgir en la ciudad.”

 

Antes la Cruz Roja contaba con hasta cuatro ambulancias en la mañana, hasta seis en la tarde y cuatro en la noche, hoy hay dos en la mañana, tres en la tarde, y dos en la noche, y en Ensenada y Rosarito la situación financiera es tan compleja que se tuvo que suspender el turno nocturno.

 

Tanto al actual Gobierno del Estado como al entrante debemos de exigirle el sistema de emergencias que por ley están obligados a darnos, y que inclusive ninguna de las administraciones estatales pasadas ha dado desde el 2001 que existe la obligación, y las personas no debemos de caer en juegos políticos de quienes nos deberían representar. Es gracias a instituciones como la Cruz Roja que independientemente de las carencias y falta de buena administración de nuestros servidores públicos podemos contar con servicios como el de la salud, y que gracias a éste se salvan miles de vidas diarias.

 

Mientras tengamos la posibilidad y oportunidad donemos a la Cruz Roja, desde siendo voluntarios en sus diferentes causas hasta de manera económica con lo que podamos ya sea directamente en su página oficial www.cruzrojamexicana.org.mx o diciendo sí cuando paguemos nuestras placas. No esperemos a que sea una persona cercana o nosotros mismos quienes lo necesitemos para darnos cuenta de la importancia de su existencia, hagamos juntas que la vida triunfe.



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