Cómo afectan las garrapatas a la salud de nuestro perro

Las garrapatas son ectoparásitos que se alimentan de sangre y que son vectores de numerosas enfermedades
Cómo afectan las garrapatas a la salud de nuestro perro

¿Qué son las garrapatas?

Son artrópodos, biológicamente cercanos a las arañas y escorpiones. Tienen una naturaleza ectoparasitaria hematófaga, es decir, succionan y se alimentan de la sangre de quien atacan, y según sus hábitos, podemos diferenciar dos grupos. 

Por un lado las garrapatas blancas, que sólo permanecen el tiempo necesario para cubrir sus necesidades alimenticias, y por otro lado, las garrapatas duras, las cuales se quedan succionando la sangre, hasta que muda y se convierte en ninfa o en una garrapata adulta.

Debilidad, adelgazamiento, anemia e incluso la muerte, son algunas de las consecuencias que supone su mordedura, eso sin mencionar las numerosas enfermedades infecciosas que pueden ser causadas por estos parásitos. 

Las garrapatas en perros suponen una gran amenaza tanto para la salud del canino como para la de las familias y el resto de mascotas, por lo que debemos saber cómo lidiar con ellas.

La borreliosis, como también se le conoce, es una enfermedad causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, más frecuente durante la primavera y el verano y que también puede afectar a los humanos. 

Sus síntomas en canes pueden llegar a ser complicados de diagnosticar. La patología inicia con una cojera, además de presentar fiebre, letargia, adelgazamiento, debilidad y problemas renales.

Esta fiebre es una de las tantas enfermedades que causan las garrapatas en perros, producida por las rickettsia, bacterias muy pequeñas que viven en el interior de las células y que pueden llegar a ser transmitidas a los humanos.

Sus síntomas incluyen fiebre, anorexia, conjuntivitis, problemas respiratorios, apatía, dolores musculares, convulsiones, marcha atáxica, entre otros. Algunos perros con esta enfermedad pueden llegar a sufrir hemorragias y presentar sangre en heces y orina.

Las garrapatas también son vectores de esta enfermedad causada por la erliquia. El cuadro clínico es algo más característico y se desarrolla en tres fases.

La fase aguda causa fiebre depresión, adelgazamiento, agrandamiento de los ganglios linfáticos y jadeo. En la siguiente fase, denominada subclínica, algunos perros logran eliminar la infección, aunque otros tienden a evolucionar hacia una fase crónica entre el primer y cuarto día después de la picadura. Para este momento los síntomas también incluirán inflamación en las articulaciones, anemia, hemorragias nasales y un cuadro neurológico.

Esta enfermedad es causada por la babesia, un protozoo. Se caracteriza principalmente por una anemia hemolítica, que si no se detiene, puede llevar al can a la muerte. La fiebre, ictericia, palidez de mucosas, sangre en la orina, inflamación del bazo, etc..., también son otros de sus síntomas.

Producida por la bacteria del género anaplasma, es otra de las enfermedades causadas por la picadura de garrapatas, que también puede ser una zoonosis (transmitirse a humanos).

Sus síntomas no son específicos, son comunes a los de muchas otras enfermedades, e incluyen: fiebre, palidez de las mucosas, anorexia, letargia, diarrea, descoordinación, convulsiones, edemas, anemia, tos, dolores articulares, entre otros.

Las garrapatas pueden ser peligrosas, pero si las eliminamos correctamente no hay nada de qué preocuparse. Existen pinzas adaptadas, así como otras herramientas de levantamiento, que pueden venirnos muy bien. Recomendamos pedir ayuda al veterinario, especialmente si hemos encontrado múltiples garrapatas en nuestra mascota.

Si quitamos las garrapatas por nuestra cuenta, debemos utilizar una pinza y siempre procurando que al levantarlas, queden en una sola pieza. Para ello debemos agarrar la garrapata lo más cerca posible de la piel y tirar aplicando presión firme y constante. 

En caso de que el parásito se rompa, debemos quitar toda la cantidad que sea posible para ayudar a que la herida sane más rápido.

Las garrapatas pueden llegar a ser muy pequeñas, como el tamaño de un grano de arroz o tan grandes como un garbanzo.

Debemos revisar cuidadosamente las patas de nuestro perro, entre los dedos y también en el interior de las orejas. No debemos olvidar de revisar la barbilla y la cara del animal. 

En caso de encontrar una garrapata arrastrándose por el pelaje, debemos cepillarlo y recogerla para desecharla de manera segura. Si se encuentra adherida a la piel del perro, debemos retirarla y estar atentos a su estado se salud; si presenta alguno de los síntomas mencionados, lo más conveniente será acudir al veterinario.



MÁS SOBRE Nacional

Cómo afectan las garrapatas a la salud de nuestro perro
Aplicarán hoy 958 vacunas contra el coronavirus en CDMX
Cómo afectan las garrapatas a la salud de nuestro perro
Así es la vacunación contra Covid-19 en México