El testamento ológrafo, más económico e igual de confiable

De acuerdo al Código Familiar de Sinaloa (artículo 615), el

“Testamento” es: aquel acto, revocable y libre, por el cual una persona,

capaz, dispone de sus bienes y sus derechos, y declara o cumple

deberes, para después de su muerte.

La ley divide a los testamentos, en cuanto a su forma, en

ordinarios y especiales, pudiendo ser los primeros, el testamento Público

abierto; Público cerrado; Público simplificado u Ológrafo.

El testamento ológrafo: es aquel que para su formalidad no es

necesaria la intervención de notario público, es escrito de puño y letra

del testador, pudiendo también constar en documento impreso por

cualquier medio tecnológico o mecánico, pero agregando en todo caso al

final la expresión: “de puño y letra del testador”, confirmando que se

trata de su testamento, anotando además, por lo menos, el lugar y la

fecha de su otorgamiento, y escribiendo su nombre, y poniendo su firma

y huella digital, conforme lo prevén los artículos 871 y 874 del Código

Familiar de Sinaloa.

Este tipo de testamento deberá ser otorgado por personas

mayores de edad, en pleno uso de sus facultades mentales y ser

introducido en sobre cerrado y lacrado, en el cual, el testador, podrá´

poner los sellos, señales o marcas que desee, para evitar que el sobre

sea abierto. Éste deberá ser depositado en la oficina del Registro Público

de la Propiedad y del Comercio correspondiente del municipio del

domicilio del otorgante del testamento.

El depósito en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio

deberá ser hecho personalmente por el testador, quien se identificara´

ante el titular de dicho organismo gubernamental con documentación

oficial con fotografía. En la parte exterior del sobre que contenga el

testamento original, el testador, de su puño y letra, deberá poner la

siguiente leyenda: “Dentro de este sobre se contiene mi testamento”,

escribiendo su nombre, el lugar y la fecha en que se hace el depósito.

Dicha leyenda será´ firmada por quien testa y por el encargado de

la oficina registradora, debiéndose anexar a dicha constancia, fotocopia

de la documentación oficial con que se identifico´ el testador.

Si la persona que hizo su testamento ológrafo se encuentra

incapacitada para presentar dicho documento personalmente en la

oficina del Registro Público de la Propiedad, ya sea por su avanzada

edad o delicado estado de salud, el encargado de dicho Registro Público

deberá´ concurrir al lugar donde aquél se encuentre, para cumplir las

formalidades del depósito; o bien, el testador lo podrá enviar con

persona autorizada específicamente para esos efectos, debiendo constar

esa autorización por escrito, con la certificación notarial de la identidad

del testador y la ratificación de este respecto a su firma y contenido en

el escrito de autorización.

Hecho el depósito del testamento ológrafo, el encargado del

Registro Público de la Propiedad tomara´ razón de él en el libro

respectivo, a fin de que el testamento pueda ser identificado,

conservándolo bajo su directa responsabilidad hasta que proceda a

hacer su entrega al mismo testador (si lo solicita) o al juez competente,

en el evento de que se abra el juicio sucesorio correspondiente.

El testador tendrá´ derecho a retirar del Registro Publico,

personalmente o por medio de persona autorizada, el testamento

ológrafo depositado, haciéndose constar la entrega en un acta que

firmarán: quien retira el testamento y el encargado de la oficina, lo cual

implica la revocación de dicho documento.

El testamento ológrafo representa una buena opción,

especialmente para aquellas personas de bajos recursos y cuyos bienes

no representan grandes cuantías, pues al no ser necesario su

otorgamiento ante Notario Público, resulta más económico y más

sencillo su trámite, sin que por ello sea menos confiable y seguro.

Como siempre un placer saludarlo, esperando que estas pocas

letras hayan sido de su agrado y sobre todo de utilidad ¡Hasta la

próxima!



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