Empresa. Quinsa: “negligente, prepotente e intransigente”


En una mañana
llena de esperanzas, vi  a mi madre
dormida placidamente, no la quise despertar puesto que había estado trabajando
en el turno nocturno de una fábrica de Tijuana. La mire tan  hermosa y en silencio le hice una promesa de
estudiar incansablemente para cuando fuera grande no volviera a trabajar. Pero
el destino y la
Negligencia de  Quinsa darían
un giro enorme a mi vida.


Como todos los días
baje de la Calafia
y me dirigí hacia la secundaria donde estudio, recordaba las imágenes de mi
madre y sonreía al pensar como seria el día en que yo creciera y ella no
tuviera que trabajar. De pronto al pasar como todos los días frente a Quinsa salía
un camión y las puertas se abrieron y mi vida cambiaria irremediablemente.


De pronto escuche
ladridos de perros, me sobresalte al ver que salían enormes perros de la
empresa y se dirigían hacia mi.


Tal vez el alma
me indicaba que mi vida cambiaria, sentía las mordidas en mis pies, caí en un vació
y pensé mi vida terminaría.


No supe como sobreviví,
de pronto el guardia de la empresa me condujo hacia las instalaciones sin pedir
mi opinión, me encerró en la caseta y por mucho tiempo me dejo desangrando, sin
llamara a un médico o mi madre.


Todos mis sueños
destruidos, estoy en tratamiento psiquiátrico desde entonces, tomo medicamentos
controlados, mi vida no es la misma como podré decirle a mi madre que no voy a
poder cumplir mi promesa de que ya no quería que ella trabajara!


Será que en
verdad hay justicia en México !


Sabiendo desde
ese día que un instante de descuido o negligencia es suficiente para poner la
vida de una persona en peligro de muerte.


Viviendo desde
entonces al igual que mi  Madre Olivia en
total zozobra por el trauma, trastorno total que a marcado nuestras vidas. Por
una total negligencia ¡


El ataque de los
perros lo sufrí el jueves 18 de Mayo, 2009 es hora y fecha que la Deshonrosa empresa
Quinsa, no se ha comunicado con mi madre ni para pagar los gastos médicos, psiquiátricos
o siquiera para saber si sigo vivo.


Atte. Brandon
Aaron Camacho García. 13 Años.






Ataque de Perros
a un Menor de 13. Soy voluntario en una biblioteca de Oxnard,C.A. EE.UU y recibí
este mensaje por demás desgarrador y medite hasta donde llegara la impunidad en
mi Hermoso país de México.


En EE.UU un
ataque de perros es por demás penalizado y se proporciona al afectado: primero
servicios médicos, ayuda psicológica o psiquiatrica y una fuerte compensación,
en México ni siquiera los primeros auxilios. Quiero compartir el e-mail de
auxilio que me llego, espero ahora alguien me auxilie para poder ayudar!

Tijuana Baja California Norte. El día 18 de mayo, 2009 como todos los días mi
hijo Brandon se despidió de mi para ir a la secundaria. La vida de mi hijo y la
mía cambiaria esa misma mañana (carta a mi madre)

  Los perros de ataque de seguridad de la
empresa Quinsa  salieron y atacaron a mi
hijo Brandon por la negligencia de tener abierta la reja. Desde entonces la
empresa ha hecho caso omiso de no ser responsable por las cuentas médicas más allá
que el menor ha quedado afectado psiquiátricamente por las secuelas del ataque.
Por tal le suplico me auxilie ya que soy empleada de una fabrica y ya no puedo
con los gastos médicos. Solicito su apoyo para que este tipo de delitos no
quede impune.



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