Suicidio: segunda causa de muerte

POR LA ESPIRAL

De cara a 2020, sigue siendo un tema tabú, convertido en un enorme problema de salud pública y desgarro social porque afecta a miles de familias  a tal grado que, entre los jóvenes de 15 a 29 años de edad, el suicidio es la segunda causa de mortandad.

            Desde la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, Suiza el organismo ha realizado un llamado de alerta pidiendo a las políticas públicas hacer más dentro de los esquemas de prevención del suicidio. Más atención.

            Y es que según datos de la OMS, las estadísticas al respecto pueden ser escalofriantes: “Cada 40 segundos, una persona en cualquier parte del mundo está quitándose la vida, por lo que de media anual 800 mil personas fallecen por su propia mano”.

            Es una medida drástica letal que provoca más muertes anuales que la malaria,  el cáncer de mama y los homicidios, y que sigue sin ubicarse en el epicentro de la atención merecida para el tamaño del fenómeno.

            Tanto la familia, como el apoyo de las instituciones pertinentes, son necesarias para actuar como mecanismos de contención temprana de este tipo de conductas que terminan lacerando moralmente a la sociedad en su conjunto.

            “Cada suicidio es una tragedia que afecta a familias, comunidades y países y tiene efectos duraderos para los allegados de quien lo comete. El suicidio se puede producir a cualquier edad”, advierte Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

            El directivo puntualiza que este infortunio para la familia, los amigos y los colegas puede ser previsible: “Hacemos un llamamiento a todos los países para que incorporen de forma sostenida en sus programas nacionales de salud y formación estrategias de eficacia probada para la prevención oportuna”.

            De los 196 países miembros de la OMS, en la actualidad únicamente 38 naciones cuentan con mecanismos de prevención para el tema del suicidio mediante la actuación de programas establecidos a través de diversas políticas públicas pertinentes con el tema de la salud; la salud mental y otras psicopatías así como depresiones, rechazo social o bien para víctimas de la conducta calificada como bullying.

A COLACIÓN

Respecto del caleidoscopio de su interpretación, hace tiempo  dejó de tener un patrón de conducta más homogéneo, para incorporar a este espectro a un mayor número de personas inclusive de países con elevadas rentas per cápita.

“La tasa de suicidios estandarizada por edad correspondiente a 2016 fue de 10.5 por cada 100 mil habitantes. Ahora bien, la variación fue enorme de un país a otro: desde 5 suicidios por 100 mil  habitantes a más de 30”, de acuerdo con las estadísticas de la OMS.

“Pese a que el 79% de los suicidios de todo el mundo se registraron en los países de ingresos bajos y medianos, la tasa más elevada de 11.5 por 100 mil habitantes, correspondió a los países de ingresos altos”, destaca Adhanom Ghebreyesus.

            Por grupos etarios, la edad más vulnerable es el intervalo que va desde los 15 a los 29 años de edad en la llamada población joven, muchos aún en la adolescencia todavía sin alcanzar la mayoría de edad.

            En cuanto a la diferenciación por género, también es llamativo que la incidencia del suicidio sea casi tres veces más elevada en los hombres que en las mujeres a cualquier edad que viven en países de ingresos más altos; porque en los de ingresos medios y bajos la tasa por género está mucho más igualada.

            A nivel país prevalecen diferencias, en cuanto a la ratio per cápita, por ejemplo: en Guyana  es de 30.2 personas por cada 100 mil habitantes, le siguen Lituania, Rusia y Bielorrusia con datos cercanos.

            En España es de 6 casos por cada 100  mil habitantes; en México de 5.2 casos por cada 100 mil habitantes, mientras en Estados Unidos ha tenido una evolución creciente pasó de tener 10.5 casos por cada 100 mil habitantes en 1999 a 14 por cada  100 mil en 2017, llama poderosamente la atención el comportamiento en la tasa juvenil de 20 a 24 años en la Unión Americana que era de 12.5 casos por cada 100 mil habitantes en 2000 y aumentó a 17 personas por cada 100 mil habitantes en 2017.

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales 



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