Todos obreros en la Viña del Señor

Profundizando en la conducta humana, donde pocos disponen su existencia a obrar bien y evitar el mal, otros hacen lo que es conocido se ve, escucha la comidilla diaria en esas personas la razón de su vivir, cuyo lema: Vivir sin obligaciones y gozar sin trabas. San Pablo muestra el arrojo y el valor intrépido que le caracteriza al predicar el Evangelio por el que pide a quienes le escuchaban en su tiempo, mismo que extiende a los siglos en especial para el cristiano católico es no avergonzarse de creer en la divinidad del Hijo de Dios, no avergonzarse de dar testimonio en profesar la fe y confianza en Cristo Nuestro Señor, por lo que alienta a tener constancia de esa fe para estar en condiciones de vencer toda acechanza que viene del diablo, pide dominar la tentación que impulsa a negar la palabra, doctrina y mandamiento de Jesucristo Nuestro Señor en palabra, obra y pensamiento borrando del corazón la fe en Él. San Pablo desearía tener la oportunidad de prolongar su existencia -pero no fue posible- para que su intrepidez fuera comprendida por cada generación que pasa y pasaran por el mundo de prueba, desearía haber sido más tesonero en lo que todas las almas de los siglos necesitan para su salvación, en su momento de vida apostólica se empleó a fondo en prevenir contra las deformaciones que muchos hacen hoy de la palabra de Cristo Nuestro Señor la que convierten en falsaría doctrina del falso Cristo y da la razón poderosa a ese engaño;

…” El cual nos salvó y nos llamó con vocación santa, no en virtud de nuestras obras, sino en virtud de su propio designio y de la gracia que nos dio en Cristo Jesús antes de los tiempos eternos “ …

Su palabra es la claridad que taladra los sentimientos humanos a volver la vista a nuestro Salvador cuando en su agonía pidió por todos los pecadores; …”Señor perdónales, porque no saben lo que hacen “ …Ni el mejor abogado que ha existido en este mundo ha tenido la caridad limpia, pura y sincera de implorar y rogar suplicando comprensión a Dios como Él lo hizo a su amado Padre, por los reos pecadores de todas la épocas de la vida humana que injustamente lo llevaron a la Cruz de la ignominia, suplica que la llevo para todos aquellos que en su alrededor lo escarnecían con las más incomprensibles blasfemias, pues bien, por ellos igualmente desparramo su oración a todos los que a través de los tiempos han continuado sus exaltaciones contra su divinidad lo hacen y continúan de igual forma en su vida terrenal; Jesucristo Nuestro Señor apelo para que su infidelidad y traición fuera perdonada, pero el mundo infiel cada siglo como el de hoy no escucha y se encoge de hombros. A pesar de la indiferencia, indolencia y tibieza humana, la obra de salvación eterna es a todo cristiano católico -los obreros- en la viña del Señor, ir a su viña es llegar a su justicia, la viña es imagen del reino de los cielos.

Es importante en nuestra fe tener presente que frente a Dios nuestras obras por sí solas carecen de méritos, florecen cuando en el alma surja la generosidad y el desprendimiento fruto de la gracia, la elevará a que esas obras sean a mayor gloria de Dios. Imaginemos en este ejemplo la obra de la gracia, el Señor da los medios y estos quedan guardados como si fueran cerillos que bien pueden estar años quietos en su caja hasta que alguien venga porque los ocupe los talle y se enciendan dando la llama que iluminará o dará calor según la necesidad, así es la gracia, los bienes recibidos gratuitamente de Dios Nuestro Señor están retenidos por el propio pecador, bienes que esperan el momento en que obre para hacerlos suyos, ¿Y cuándo será? Cuando arrepentido el pecador sinceramente y de corazón por sí mismo active y encienda su corazón arrepentido a la imperiosa necesidad que al despertar de su triste letargo buscar los bienes, gracias y dones que Dios Nuestro Señor deposito en él, que por el temor de su malas obras, la negligencia de sus omisiones o actitudes parecidas los abandono, sacudido por el pesar que vive en su interior en haber hecho cosas que no debió haberlas realizado, hace suya la gracia santificante infundida por Dios en todas las almas, avivara y animara a amar y servir a Dios buscando que sus actos obras y trabajos sean inspirados por la oración, la frecuencia de sacramentos, obras de piedad, misericordia y caridad al prójimo que la mantendrá en la viña del Señor, aunque se tardó por los años perdidos es fortalecido en la fe a ya no dejarse apartarse del camino de salvación.

En la parábola de los obreros de la viña, Jesucristo Nuestro Señor nos enseña a ver lo que en Él es prioridad por encima de todo: la salvación no de una sino de todas las almas. Reflexionando en su liberalidad, bondad y magnanimidad del porque no excluye ninguna alma, las fieles a su palabra ya son suyas, las cuida y está atento cuando se salen de su redil se goza ver su regreso, se goza conocer que su intención es no abandonar los pastos de su campo, se goza el Señor con apasionamiento, el cuidado y diligencia por las almas cuando de atraer, reconquistar y convencer las almas pecadoras; de las almas buenas cuyo comportamiento ha sido de muchos años, por sí solas no quieren perder su lugar en la vista del Señor ni la gracia conquistada; pero las almas malas, apartadas y molestas de ser llamadas en sus obras por el Señor, es más su empeño en ellas para que obtengan la salvación no disponen su alma y cuerpo a ello, eso no importa si al terminar arrepintiéndose muere, ganó lo mismo que las almas buenas su salvación al perseverar ambas, aunque sea diferente el tiempo logro el propósito del Señor, ganar su salvación, como dice el refrán; …Nadie debiera ver la paja en el ojo del vecino, sin ver la viga en el propio … Un alma que ha logrado la gloria eterna deja para siempre toda maldad, interés y envidia, deja los males del alma expulsados eternamente, pero recordemos, que en la vida terrena esos males son la prueba de fidelidad que Dios dispone superar en su peregrinar por el mundo sin olvidar que en él somos aves de paso. El Señor llama a todos los obreros ir a su viña. Vamos a conocer y desmenuzar la invitación al apostolado de la viña que guarda la parábola.

Reza el evangelio; …” Porque el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que salió muy de mañana a contratar obreros para su viña “…De ello ilustra San Juan Crisóstomo; … “El padre de familia es Cristo, y el cielo y la tierra son como su única casa y su familia todas las criaturas. Su viña es la justicia, en la que se encuentran todas las clases de justicia, como plantas distintas de una misma viña; por ejemplo, la mansedumbre, la castidad, la paciencia y otras virtudes, todas las cuales están comprendidas en el nombre general de justicia y los cultivadores de esta viña son los hombres “ …En ello comprendemos, el Reino de Dios abarca el tiempo y la eternidad y en él priva su paternidad, el salir desde hora temprana a buscar obreros, se traduce en que para Dios Nuestro Señor no hay horario para buscar corazones arrepentidos, lo hace todos los días, a toda hora, minuto y segundo es el incansable Padre que vela por sus hijos, ¿Somos dignos de su amor paternal?

Continua el persistente llamado del Señor a todas las almas que a su paso encuentra, a todas revela su promesa de mantenerlos en vida espiritual, en vida íntima con Él, en tener fe y confianza como la tuvieron los obreros cuando les ofrece vayan a trabajar a su viña, a unos ni siquiera como reza el evangelio les dijo de a cuanto sería la paga, el Señor vio disposición al trabajo y creer en su promesa, aceptaron su palabra de lo que puede pensarse como era el ánimo de aquellos obreros que pasaban las horas esperando ser contratados vivían huérfanos, nadie se preocupaba en darles trabajo, esperanzados al recibir el ofrecimiento de algún dueño de viñas lo vieron convertido en realidad cuando el Padre de familia ofrece la paga a cambio de trabajo, los últimos confiados en el ofrecimiento de trabajo fueron a la viña, no titubearon de que era tarde y trabajarían poco casi nada recibirán de dinero, pero ellos fueron a donde se les dijo, esto el Evangelista los expone con la inspiración de Espíritu Santo;…” Habiendo convenido con los obreros en un denario por día, los envío a su viña. Salió luego hacia la hora tercera, vio a otros que estaban de pie en la plaza, sin hacer nada; Y les dijo; Id vosotros también a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron.

Saliendo otra vez a la sexta y a la novena hora, hizo lo mismo. Saliendo todavía a eso de la hora undécima encontró otros que estaban allí, y les dijo; ¿porque estáis allí todo el día sin hacer nada? Dijéronle: Porque nadie nos ha contratado. Les dijo: Id vosotros también a la viña “… Volviendo a San Juan Crisóstomo, reconocido Boca de oro por su gran elocuencia, expone sobre las salidas del Señor al mundo a buscar almas; …” Que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. Dios ha grabado la justicia en nuestras facultades, no para su utilidad, sino para la nuestra.

Sabed, pues, que nosotros somos conducidos a la viña como asalariados “… El llamado del Señor buscando incesante obreros para su viña fue en todas las horas del día y ninguno dejo sin darle trabajo, de los primeros convino paga que aceptaron, a los de horas siguientes les dijo pagaría un precio justo y aceptaron, los de las últimas horas para terminar el día fueron invitados pero no se habló de paga, examinándola parábola con la paternidad del Padre que vela por el bien de sus hijos, es que esta pendiente de ellos todo momento de vida, cada segundo y según la resequedad del corazón estará años insistiendo en su salvación que es la paga que el Señor da a quien acepta ir a Él, así como estuvo activo todo el día, así es en la vida de cada persona, está a su lado en las obras buenas para fortalecerlo, y en las malas para que el momento donde venga el arrepentimiento que espera salvarlo

Ahora viene la Catedra que Cristo Nuestro Señor invita a desmenuzar, siendo la fe y confianza en Él lo que conducirá a un acertado razonamiento. Expone San Pablo a que veamos nuestra existencia en el espejo, la detallemos pensando a fondo cómo salir de las caídas, como mantenerse a flote de las tempestades de la vida que nos causamos, viéndonos en el espejo nuestro obrar no suceda del hombre que viéndose en el espejo dio unos pasos y se olvido como era, quiere el Señor que no suceda así con nuestra alma, por ello analicemos la enseñanza de está segunda parte de la parábola donde la paga es igual para todos los obreros en la viña del Señor y reconociendo nuestra debilidad humana reconocer justamente nos da demasiado cuando que lo hecho para merecerlo es poco.

Expone el Evangelio; …” Llegada la tarde, el dueño de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros, y págales el jornal, comenzando por los últimos, hasta los primeros “…Es este versículo inicia la Catedra que se adelantó. Seria desconcertante para todos los obreros esta disposición, creyendo que para ellos será poca la paga, o sea que ya en pensamiento están pecando pues están disponiendo de lo que no es suyo, pensamientos temerarios suceden en todos, cuando en el trabajo se realizan cambios, unos ven que uno que tiene poco tiempo lo han ascendido, dejando de lado a los que tienen mas antigüedad, en otros se ve les aumentan el salario cuando que iniciaron en el trabajo días atrás y los demás conservan la misma paga. El Señor desearía que todos los que piensan con envidia detuviera su mente a pensar las razones que tuvo el responsable para obrar así, al que tachan como en está parábola de injusto y hasta cruel. Volviendo a lo ya mencionado con el propósito de quedar comprendida una de las razones que el Señor nos enseña. Primero, todos al llegar al momento de morir vendrá en el alma una lucha por recuperar terreno de salvación, cuando quizás en muchos no se posible porque su fe fría predomino en su conducta mundana; segundo, la respuesta a esta actitud, el Señor acelera los medios de salvación, dando uno tras otro, que si se puso atención en ello vendrá el premio, por lo que habrá muchos desde tiempo cuidaron su alma apartándola de la tentación, se acercaron al Señor por la frecuencia de sacramentos y lo que Nuestra Santa Madre Iglesia tiene para que el pecador se salve y conociendo de su alma ser digno del bien de la gloria eterna, mas habrá muchos que eludiendo los bienes, la misericordia de Dios les hará ver sus maldades cometidas, pero dará la luz del arrepentimiento sincero, y si estos lo toman se salvaran eternamente, estos son los que llamaremos ser los primeros en recibir la paga en la parábola, así que en no se podrá envidiar en esos trances aquel que por cuidarse de no caer en pecado su vida la llevo así, de aquel que segundos antes se arrepintió y como él se salvó. Continua el Evangelista;

Vinieron, pues, los de la hora undécima, y recibieron cada uno un denario. Cuando llegaron los primeros, pensando que recibirían más, pero ellos también recibieron cada uno un denario “…De ello refiere San Juan Crisóstomo; … “Y así como nadie lleva a un asalariado a su viña con el objeto único de que coma, así también nosotros hemos sido llamados por Cristo al trabajo, no sólo para que obtengamos nuestra utilidad personal, sino para la mayor gloria de Dios; y así como el asalariado se ocupa primero de su trabajo y después de su alimentación diaria, así también nosotros debemos ocuparnos primero de lo que se refiere a la gloria de Dios y después de lo que concierne a nuestra utilidad “...

Brota la cizaña del corazón; la intriga, la crítica acervada, la calumnia y la maledicencia que imputa a poner en mal el bien convenido; …” Y al tomarlo, murmuraban contra el dueño de casa. Decían: Estos últimos no han trabajado más que una hora, y los tratas como a nosotros, que hemos soportado el peso del día y el calor “…Molestos e incomodos los obreros extendieron la mano para recibir la paga, haber porque no la dejaron, ¡No! porque todos la necesitan para mantener su familia, este bien que se recibe de Dios Nuestro podríamos preguntarnos ¿Cuántas personas los rechazan?

¿Cuántos de dientes afuera los aceptan, para luego los echan por la borda del barco de su vida? Insolencia, si, perfidia, si, maledicencia, sí, todo esto y más tiene un origen, y debe quedar bien comprendido, es la falta de fe y confianza que se carece de creer en Dios, de no haber cambios en ello se escuchará al Señor; …” Pero él respondió a uno de ellos: Amigo, yo no te hago injuria, ¿No conviniste conmigo en un denario? Toma, pues, lo que te toca, y vete. Mas yo quiero dar a este último tanto como a ti. ¿No me es permitido, con lo que es mío, hacer lo que me place? ¿O has de ser tú envidioso, porque yo soy bueno? “… De donde surge a los siglos la profética palabra de Jesucristo Nuestro Señor; …” Así los últimos serán primeros, y los primeros, últimos “…

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