Cita con clío

FRASE. “Que los cielos y la tierra retumben para maldecir a esos traidores que entregaron a su país y a su gente a una nación extranjera; que sus almas no encuentren reposo hasta el fin de los tiempos porque lo más sagrado que tiene un hombre es su honor y la patria.” Ignacio Ramírez “El Nigromante”.

NOTAS SOBRE EL VIEJO MEXICALI. Comunicación de Epigmenio Ibarra a Plutarco Elías Calles sobre actos delictuosos cometidos por miembros de la policía rural montada. –“Mexicali, B. C.,  marzo 21 de 1921. Señor general Don Plutarco Elías Calles, México, D. F. Señor de toda mi estimación y respeto: Hará a usted entrega de la presente el señor general don Abelardo L. Rodríguez, con quien he conversado amplia y largamente en vísperas de su salida para esa capital, por cuyo motivo creo podrá enterarlo de muchos asuntos relacionados con mi administración y del estado de cosas reinante en este distrito.

Para mejor ilustrar su elevado criterio y por las razones que al señor general Rodríguez pudieran convenir, me permito manifestarle mi conformidad absoluta con dicho señor, así como mis sinceros aplausos y aprobación por su dignísima labor como comandante militar de esta región y por el intachable comportamiento de las tropas que manda, desmintiendo categóricamente cuanta noticia en su contra hayan publicado los diarios de esa capital, pues muy al contrario de lo que se asevera, su presencia y la de sus jefes, oficiales y tropa, es altamente grata y estimada en lo mucho que vale por todos los habitantes del distrito, quienes han manifestado repetidas veces, en protestas firmadas por muchos de ellos, su indignación tan profunda por artículos tan procaces y faltos de veracidad.

Los actos que, como delictuosos, se han atribuido a las fuerzas de línea, he venido a averiguar que han sido cometidos por miembros de la “policía rural montada”, cuerpo dependiente de este gobierno que, por su inmoralidad ha dado motivo a tantas quejas, culpando a personas ajenas, razones por las que he decidido disolverlo.

Me es honroso, señor general, volver a ofrecerme a sus órdenes, haciéndole presentes las seguridades de mi incondicional adhesión y respeto.

Su afectísimo y atento seguro servidor. Epigmenio Ibarra. (Gobernador del Distrito Norte de la Baja California.”  

12 libros clásicos de la literatura que debes leer antes de morir. 1) “Orgullo y prejuicio”, de Jane Austen (1813); 2) “Lo que el viento se llevó”, de Margaret Mitchell (1936); 3) “Guerra y paz”, de León Tolstoi (1869); 4) “El lobo estepario”, de Hermann Hesse (1927); 5) “Robinson Crusoe”, de Daniel Defoe (1719); 6) “Hamlet”, de William Shakespeare (1603); 7) “Don Quijote de la Mancha”, de Miguel de Cervantes Saavedra (1605); “Moby Dick”, de Herman Melville (1851); 9) “Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez; 10) “El principito”, de Antoine de Saint-Exupery (1943); “Huckleberry Finn”, de Mark Twain (1884) y, 12) “La divina comedia”, de Dante Alighieri (1314).                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      

CONOCIENDO NUESTROS ORÍGENES. Francisco Ignacio Madero. Presidente constitucional, 6 de noviembre a 19 de febrero de 1913.

 La revolución había triunfado, sus hombres lo apoyaban, podía gobernar como un caudillo victorioso, tenía el derecho de asumir el poder y acabar con sus enemigos. Sin embargo, su convicción democrática era más fuerte. Sólo ocuparía la presidencia de la república si la nación le otorgaba esa responsabilidad mediante el voto.  

Respetuoso de la ley, Madero asumió el poder ejecutivo cinco meses después del triunfo de la revolución tras salir victorioso en el proceso electoral. Su gobierno pretendía realizar un ejercicio de equidad política, delimitar los poderes de la Unión, defender el federalismo, aplicar correctamente la justicia y fortalecer las instituciones. Uno de los pilares de su gobierno fue el respeto a las libertades públicas. Los obreros se beneficiaron con el reconocimiento irrestricto de su derecho de huelga e incluso lograron crear la Casa del Obrero Mundial para defender sus intereses.

A los ojos de la sociedad mexicana –acostumbrada al servilismo ante la dictadura- Madero parecía todo, menos un presidente. No usaba escoltas ni hacía ostentación de la investidura, no abusaba del poder ni se mostraba autoritario. Era cariñoso con su esposa, practicaba el espiritismo, era un excelente conversador y mejor bailarín. Era, en suma, el anticaudillo.

Con todo y las buenas intenciones y un inquebrantable optimismo, no era un hombre hecho para gobernar. Su percepción de los grandes problemas nacionales era limitada. A su juicio, la terrible desigualdad social imperante en el país sería solucionada, simple y llanamente, con la instauración de la democracia, el respeto a la ley. Lo demás vendría por añadidura. No quiso ver que los restos político del porfirismo intentaban acabar, a toda costa, con su gobierno.

Los desacuerdos políticos del nuevo gobernante propiciaron su caída. En los escasos quince meses de gobierno, Madero enfrentó las rebeliones de Emiliano Zapata, Bernardo Reyes, Félix Díaz y Pascual Orozco. No quiso hacer uso de la autoridad con que legítimamente estaba investido y perdonó a Reyes y a Díaz, sentenciados a muerte por un tribunal militar por el delito de sedición.

En beneficio de la libertad de expresión aceptó el ataque sistemático de la prensa, que llegó al libertinaje al criticar hasta los detalles más íntimos de su persona y de su familia. Aceptó la renuncia de sus colaboradores más importantes y dio la espalda a otros que pudieron abrirle camino para gobernar acertadamente; coexistió con dos congresos distintos, generalmente adversos a sus propuestas políticas, que por momentos paralizaron su administración; resistió la presión de los Estados Unidos ejercida mediante el embajador Henry Lane Wilson, que detestaba a Madero porque de su administración no recibió un solo centavo, contrariamente a lo que sucedía bajo el régimen porfiriano.

La decena trágica –febrero de 1913- fue el acto final del fallido ensayo democrático de Madero. El presidente, ingenuamente, puso la seguridad de las instituciones en manos de Victoriano Huerta. El 18 de febrero se consumó la traición. Un día después el presidente firmó su renuncia y el día 22 fue asesinado. En vísperas de su muerte, alguien le escuchó decir: “Un presidente electo por cinco años, derrocado a los quince meses, sólo debe quejarse de sí mismo. La causa es ésta, y así la historia, si es justa, lo dirá: no supo sostenerse”.

FUENTES CONSULTADAS:

1)      Plutarco Elías Calles. Correspondencia personal 1919-1945. Miguel Ángel Porrúa (librero-editor) 2010. Tomo II. Páginas 217-218. Consulta: 25/07/2019.

2)      Luis González y González. Viaje por la Historia de México. México. 2010.

*) Licenciado en Administración Pública y Ciencias Políticas por la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UABC y, en Historia por la Facultad de Ciencias Humanas de la UABC. Investigador del Archivo Histórico del Municipio de Mexicali. IMACUM. Email: lerdok57@hotmail.com. Facebook: Francisco Javier Palacios Flores.



NOTAS RELACIONADAS

Por: Juan Bautista Lizarraga / Diciembre 21, 2020
Por: Juan Bautista Lizarraga / Diciembre 14, 2020
Por: Juan Bautista Lizarraga / Diciembre 07, 2020