El Menchito, el embajador, la seguridad

A fines de la semana pasada, en una reunión de bilateral seguridad, el embajador de Estados Unidos en México, Christofer Landau, volvió a ser muy duro en su diagnóstico de la seguridad en México.  “Yo leo, dijo, los titulares de los diarios aquí en México sobre algunas de las cosas atroces que están pasando aquí y así no podemos continuar. Como sociedades, no podemos aceptar lo que está pasando. No estamos aquí para hablar, estamos aquí para dar resultados… No podemos aceptar lo que está pasando (…) Es algo francamente deprimente”.

Y tiene razón el embajador, es deprimente, es atroz y no puede continuar lo que está pasando. La violencia está aquí, día con día, ocasionando la friolera de más de cien muertos cada 24 horas. Es deprimente, es atroz y no podemos seguir así.

Al crimen hay que enfrentarlo, no deja otra opción. Por eso es tan importante que después de años de frustraciones judiciales, al fin Rubén Oseguera González el Menchito, hijo y presunto sucesor de Rubén Oseguera Cervantes, el Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, haya sido deportado a Estados Unidos. La tarde del jueves 20 de febrero fue trasladado a bordo de un helicóptero Black Hawk, de la Marina a Estados Unidos. Fue entregado a los agentes del U.S. Marshals del distrito este de Virginia, quienes a su vez lo entregaron a la DEA.

Estaba detenido en Hermosillo y esperaba que una vez más la justicia actuara en su favor y le negara la orden de extradición, alegando ahora que, en realidad, no es hijo de El Mencho y olvidando que no estaba acusado, ni aquí ni en la Unión Americana, de portación de apellido, sino de todo tipo de delitos relacionados con el accionar del CJNG.

El Menchito es un delincuente muy violento que ha ordenado ejecuciones, extorsiones, agresiones a autoridades, cobros de piso, era el operador financiero de su padre y había sido detenido en dos ocasiones en fragancia, con posesión de armas y cartuchos de uso exclusivo del ejército: más de cinco armas largas, 10 armas cortas, varias granadas, 50 cargadores, diversos cartuchos de diferentes calibres, vehículos, motocicletas y con más de treinta millones de pesos en efectivo. La primera fue el 30 de enero del 2014, por personal militar de la Sedena, en Zapopan, Jalisco. Pero el 26 de diciembre de ese año, el juez quinto de distrito, dictó auto de formal libertad a su favor por faltas al debido proceso y fue liberado el primero de enero de 2015.

Poco después, el 23 de junio del 2015, personal militar, nuevamente lo detuvo en Zapopan, pero luego de distintos procesos y apelaciones, el 28 de agosto del año pasado, el juez José Reynoso Castillo, del octavo de distrito de procesos penales federales en Jalisco, lo absolvió del delito de delincuencia organizada. Ya con pedido de extradición, la última alternativa para que no quedara en libertad, el 6 de septiembre del 2019, fue reubicado al Cefereso no.11, de Hermosillo, Sonora, donde intentó fugarse sobornando a las autoridades.

Fue enviado a Estados Unidos porque se acreditó que nació en San francisco, e 14 de febrero de 1990. Por lo tanto, es ciudadano americano. Tantos esfuerzos no eran en vano. El Menchito era el primero en la lista de sucesión de su padre Rubén Oseguera Cervantes, afectado por graves problemas de salud. El mismo día de su extradición, autoridades de Estados Unidos advirtieron que podrían darse atentados o actos de violencia porque no es un secreto que el CJNG mantiene acuerdos con autoridades de todos los niveles que evitaron que durante casi seis años el Menchito no tuviera una condena en México y tampoco fuera extraditado a Estados Unidos.

Pero todo esto también agudiza la lucha interna en el CJNG por la sucesión de El Mencho. Se cree que su sucesor natural será otro hijo de Oseguera Cervantes, un joven apodado el Pelón o el 03, de nombre Juan Carlos González, quien está enfrentado, dentro del CJNG con Gonzalo Mendoza Gaytán El Sapo, quien fue un hombre de confianza de El Mencho y hoy es el jefe en la región occidente de Jalisco para el CJNG.

El Menchito ya está en la Unión Americana, pero estuvo a punto de quedar en libertad.

No se puede seguir sin cambiar radicalmente las cosas en todo el ámbito de la seguridad.

La GN en Tijuana

Tijuana es uno de los focos rojos en el ámbito de la seguridad. Para tratar de dar un giro a esa situación, el gobernador Jaime Bonilla impulsó la presencia de la GN y la construcción de sus cuarteles en Baja California. El primero ya funciona en Tijuana y están proyectados otros seis más en todos los municipios del Estado.

Espino

No es menor el cargo que el jueves recibió Manuel Espino en la secretaria de seguridad federal. El manejo de toda la seguridad privada del país, le da una responsabilidad y un tramo de control de mucho peso, en muchos ámbitos.



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