Los derechos ARCOS

Debido a la transformación digital de intercambio de información y a las comunicaciones, el derecho a la intimidad ha tenido que ir evolucionando y redireccionando su ámbito de protección, donde además de la facultad del individuo de rechazar invasiones a su esfera privada, ahora supone el reconocimiento de un derecho de control y acceso de sus informaciones, es decir, de todo aquella “información relativa a su persona”.

Siendo así que el uso y control sobre los datos concernientes a cada persona, es reconocido en nuestro sistema jurídico como un derecho fundamentalmente protegido.

Es así como el segundo párrafo del artículo 16 de nuestra Constitución Federal dispone el derecho que toda persona tiene a la protección de sus datos personales, en cuanto a permitir o negar su acceso, rectificación, cancelación u oposición a terceros, a los cuales se les conoce como “derechos ARCO”, como se aprecia en la siguiente transcripción:

“Artículo 16…

Toda persona tiene derecho a la protección de sus datos personales, al acceso, rectificación y cancelación de los mismos, así como a manifestar su oposición, en los términos que fije la ley, la cual establecerá´ los supuestos de excepción a los principios que rijan el tratamiento de datos, por razones de seguridad nacional, disposiciones de orden público, seguridad y salud públicas o para proteger los derechos de terceros…”

Los denominados derechos ARCO tienen, cada uno de ellos, características específicas.

En primer lugar, el derecho de “acceso” comprende la prerrogativa del titular de acceder a sus datos personales que obren en poder del responsable.

El segundo de los derechos es el de “rectificación”. Este presupone la modificación de los datos personales equivocados o incompletos, cuyo ejercicio genera la obligación, para el responsable, de llevar a cabo la rectificación solicitada por su titular.

El tercero de los derechos, el de “cancelación”, consiste la facultad de solicitar que los datos personales sean suprimidos o eliminados de los archivos, registros, expedientes, sistemas, bases de datos en poder del responsable, y dejen de ser tratados por este durante el lapso de tiempo en el que los datos personales que señale su titular, ya sea por terminar la relación o por contrato.

El ultimo de los derechos ARCO es el de “oposición”. Este, a diferencia del de “cancelación”, no consiste en la supresión de los datos personales, pues su titular sí consiente en proporcionarlos, pero limita su tratamiento únicamente para ciertos fines específicos.

Del mismo modo que en la “cancelación”, en la “oposición”, no siempre se podrá impedir el tratamiento de los datos personales, ya que pueden ser necesarios para el cumplimiento de obligaciones legales.

El ejercicio de los derechos ARCO es personalísimo, por lo que sólo podrá llevarse a cabo por su titular o, su representante con facultades suficientes. No es necesario el ejercicio previo de ninguno de los derechos para ejercitar cualquiera de ellos.

Los requisitos para ejercitar los derechos ARCO pueden variar de acuerdo a quien sea el sujeto responsable, dependiendo que se trate del ámbito público o del privado, ya que las leyes en ambos son distintos. (Para el sector privado contamos con la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, y para el público, la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados).

Con independencia de cual sea la naturaleza del sujeto responsable (pública o privada), el primer paso para el ejercicio de cualquiera de los derechos ARCO, es presentar la solicitud de acceso, rectificación, cancelación u oposición ante el responsable que posea los datos personales.

Independientemente del sentido de la decisión de la solicitud, el responsable del tratamiento de datos personales, deberá informar al titular o a su representante, el motivo de su determinación en los plazos establecidos para tal efecto, por el mismo medio por el que se llevo´ a cabo la solicitud, acompañando, en su caso, las pruebas que resulten pertinentes.

El acceso, rectificación, cancelación y oposición de datos personales (derechos ARCO), representan un medio para garantizar el derecho de los individuos a decidir qué aspectos de su vida deben o no ser conocidos o reservados para el resto de la sociedad y la posibilidad de exigir su cumplimiento a las autoridades y particulares que conocen, usan o difunden dicha información.

Así, dichas prerrogativas constituyen el derecho a la protección de los datos personales, como un medio de salvaguarda de otros derechos fundamentales previstos en la propia Constitución y en los tratados internacionales de los que México es parte, conforme a los cuales, el Estado tiene la obligación de garantizar y proteger el derecho de todo individuo a no ser interferido o molestado por terceros o por una autoridad, en ningún aspecto de su persona y vida privada.

Entre estos derechos se encuentran los relativos a la forma en que la persona se ve a sí mismo y cómo se proyecta a los demás, así como de aquellos que corresponden a los extremos más personales de la vida y del entorno familiar o íntimo, que permiten el desarrollo integral de su personalidad como ser humano y su dignidad.

Como siempre un placer saludarlo, esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado y, sobre todo, de utilidad ¡Hasta la próxima!



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